Branding / Diseño gráfico / Sistema visual

Cliente: Mila

Un espacio donde las historias dialogan, se entrelazan y proyectan su voz dentro del panorama cultural catalán.

Mila es una factoría de talento narrativo que ofrece a jóvenes sin capital cultural, social o económico la oportunidad de acceder al mundo de la creación, contando sus propias historias en catalán. Así, se convierte en un espacio inclusivo donde las voces emergentes contribuyen a enriquecer la diversidad cultural del país.

La identidad corporativa de Mila trasciende la representación gráfica para convertirse en un ejercicio de significado profundo. Esta identidad respira dinamismo, diversidad e inclusión, valores que vertebran la esencia de esta factoría de talento narrativo.

La narración no se limita a la palabra impresa, sino que se expresa a través de múltiples canales y formatos que enriquecen la experiencia comunicativa. El lenguaje escrito se transforma y se adapta a nuevas formas de interacción, y cada medio aporta una dimensión única a la historia que se cuenta.

Esta pluralidad de formatos constituye la base de la identidad de Mila, que se articula a partir de un concepto vivo y mutable: un ecosistema gráfico inspirado en las múltiples voces e historias que convergen dentro del proyecto.

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1 palabra
4 letras
5 variantes
625 identidades

Cada elemento visual —desde la tipografía hasta la paleta cromática— ha sido concebido como una metáfora de la riqueza narrativa y sociocultural que Mila cultiva e impulsa.

El logotipo, dinámico y variable, se configura a partir de la palabra “Mila”, compuesta con tipografías variables donde cada letra se presenta como una voz independiente, un fragmento de identidad que, en su singularidad, conforma una totalidad armónica.

Esta combinación visual se formaliza como una identidad no estática, sino orgánica y en continua transformación, reflejando así la diversidad de sus propuestas narrativas y la evolución de las diferentes ediciones de Mila.

Branding
Diseño gráfico
Sistema visual

El sistema visual ha sido concebido con la capacidad de adaptarse a múltiples soportes y formatos, consolidando la idea de que cada narrativa encuentra su propia voz y forma dentro de un marco colectivo.

Esta identidad no es solo una cuestión estética; es un manifiesto visual, un compromiso explícito con la transformación social a través del relato.